lunes, 28 de mayo de 2012

¿Cómo pude estar tan ciega?

Desde lo de Mateo (ya superado, afortunadamente) llevo dándole vueltas al asunto. Estoy bastante enfadada, pero conmigo misma. Él es un mentiroso, un aprovechado y una sabandija asquerosa, una persona tan despreciable que ni siquiera le odio porque más bien siento lástima. Es tan mal bicho y tan mezquino que las cosas siempre le terminan saliendo mal, así que bastante tiene él con ser como es. Que por cierto, al poco tiempo me borró de Facebook, para terminar de dejar bien claro lo poco que le he importado siempre.

He estado analizando la situación y he llegado a la conclusión de que gran parte de la culpa de lo sucedido la tengo yo. Primero, por seguir saliendo con él a pesar de que yo sabía que lo nuestro no tenía futuro, incluso a pesar del asco que me producía él a veces. Pero diré en mi defensa que estaba sola, en una ciudad en la que apenas conocía a nadie, y estar con Mateo era la mejor alternativa a pasar sola los fines de semana en un piso que más bien parece un calabozo.

Culpa mía que haber  sentido lástima de él y se su situación cuando era evidente que se la había buscado él con sus propias manos. Le echaron de la fábrica donde llevaba cinco años trabajando y en 4 meses se fundió el finiquito que le dieron en caprichos: móvil nuevo, ropa de marca, fiestas, etc. Una muestra de lo irresponsable que siempre ha sido este tío, y una de las razones por las cuales su ex le abandonó (y él que la había puesto de víbora para arriba, acusándola de haberle dejado porque se había quedado en paro)

Este tío nunca sintió nada por mí, yo lo sospechaba, lo puedo confirmar ahora, y aún así fui tan imbécil de seguir viéndome con él. Se aprovechó de mí, y de la compasión que me inspiraba, y durante todo ese tiempo tenía alojamiento, comida gratis durante los fines de semana (se quedaba a dormir conmigo en el piso), y encima se iba a su casa follado, era un negocio redondo...No puedo parar de reprocharme el haber estado tan ciega, ahora veo muy claro que era un tipo egoísta, que hablaba mal de todo el mundo (su familia incluida, incluso a sus sobrinitos los ponía a parir), sólo se acordaba de sus amigos cuando necesitaba un favor, andaba todo el día con cara de amargado resoplando, se quejaba por todo, nunca quería hacer nada (ir al parque, a un concierto, etc.) y encima sospecho que mis amigos le caían mal, a pesar de que le recibieron con los brazos abiertos y siempre le trataron fenomenal. Cuando estábamos en mi piso se apoderaba del portátil, se enganchaba al puto Farmville y no hacía nada más, ni me dejaba a mí mirar Internet (y eso que el ordenador era mío) ni tenía la decencia de ayudarme a hacer algo de comer, yo como una gilipollas se lo llevaba todo a la habitación, aunque más de un día me harté de su cara dura y le pegué cuatro gritos.

Hubo momentos en que me planteé seriamente dejar de verle, llegó un punto en que sólo su olor me daba náuseas y aún así seguí con él. Incluso en la cama era un puto egoísta, siempre quería ir debajo, y si un día le obligaba yo a ponerse encima se retiraba a los cinco minutos alegando que estaba cansado y se echaba a dormir. Y lo peor de todo es que a la mañana siguiente se levantaba y volvía a ponerse la ropa del día anterior, sin ni siquiera haber pasado por la ducha. Si le instaba a que se duchara me decía que no le apetecía, que ya se ducharía en su casa esa tarde, y salía a la calle oliendo a todo tipo de fluidos (tampoco quiero dar demasiados detalles) Y sus besos babosos me dieron asco desde el principio, siempre me dejaba la cara mojada y me tenía que limpiar discretamente. A lo último ya ni nos besábamos, él porque no sentía nada por mí y yo porque me daba asco. Es sólo pensarlo y me entran náuseas...

Y ahora muchos os preguntaréis que cómo he sido tan idiota y tan tonta para aguantar todo esto...La respuesta me la dio una amiga, y aunque no me gustó nada cuando lo dijo, luego caí en la cuenta de la razón que ella tenía. Mi problema se llama bajo autoestima. Es la única explicación lógica de por qué he estado varios meses con un tío que no me gustaba, que me daba asco y que no me quería lo más mínimo. Reconozco que había semanas en que me molestaba su presencia, y aún así tenía ese ridículo sentimiento de compasión que me empujaba a seguir viéndolo. Muchas veces le veía y me preguntaba qué narices pintaba con un tío tan zafio y ordinario, y automáticamente me decía a mí misma que yo tampoco era la repanocha y que bastante suerte tenía con tener un tío al lado. Ahora lo pienso bien, en retrospectiva, y me horroriza ver el concepto tan bajo que tengo de mí misma. Siempre he estado obsesionada con ser justa, y a veces tenía la impresión de que si rechazaba a Mateo por ser poca cosa para mí, el karma me lo devolvería quedándome sola toda la vida. Ya veis de qué me sirvió, si al final me terminé quedando sola de todas maneras...

También debo decir, en mi defensa, que el Mateo del principio nada tenía que ver con la persona que resultó. Al principio era un chico encantador, tal y como os lo describía. Era educado, simpático, caballeroso...pero a la que cogió confianzas conmigo y me vió ilusionada con lo nuestro dejó caer la careta y mostró su verdadera cara: la de un cerdo egoísta, aprovechado, vago y mentiroso que sólo vive por y para él mismo.

Pero ya se acabó (y espero que esta vez sea la definitiva), esto me ha servido para reflexionar un montón y cambiar mi esquema mental de arriba abajo. Ahora mismo no me apetece para nada estar con nadie, ya ni siquiera tengo ganas aunque sea de coquetear. He descubierto que se está muy bien sola y que tengo tantos otros aspectos en mi vida que me hacen feliz que no necesito un hombre, y mucho menos un cerdo, a mi lado.

6 comentarios:

-=CID=- dijo...

Qué bien que vuelvas a escribir! Menudo elemento ese Mateo, por algo dicen que el amor es ciego. Lo bueno de todo esto es que te ha servido para ganar experiencia.

Ahora nos puedes contar esas cosas positivas que te tienes en tu vida ;)

Anónimo dijo...

Estos palos, aunque suene a tópico, son los que nos hacen más sabios. Con el paso de los meses irás dejando de pensar en él y la rabia se irá transformando en indiferencia. Yo creo que lo que te pasó a ti nos pasa a muchos, a veces te encuentras aguantando a un invécil porque la otra opción es estar solo, y estar solo se nos antoja horrible cuando realmente igual es mejor opción que estar con un cretino egoísta. Por lo menos te das cuenta :)

Juanra dijo...

Entro corriendo a leer la entrada y me encuentro con esta rabia.
Lo importante es que se acabó, que le den, a otra cosa y no pienses ni te culpes más por el pasado.
Lo mejor de todo es que otro disfrutará de ti y aprenderás a reconocer a lobos disfrazados de corderos.
Tampoco rechaces el flirteo. Dentro de poco te sorprenderás jugueteando con alguien. La sensación es genial!
Ánimo y un beso!

lifes dijo...

Hola,

Hace bastante tiempo que te leo, aunque pocas son las veces que he comentado. Me gustaría comentarte algo, pero en privado. Te paso mi e-mail y si quieres me contactas: lycon23@hotmail.com

Besos.

La Dashwood dijo...

Yo creo que a todas nos ha pasado algo parecido con alguien en nuestra vida. Simplemente hay que dejar pasar el odio y empezar de cero.
Un beso!

cirugia plastica de nariz dijo...

Fuiste tan ciega como todo el mundo que se enamora, y cree en la persona con la que esta, hasta que se demuestra lo contrario, no te heches tanta culpa. y esta bien que estes sola ahora para recomponerte, pero que este tonto no te saque las ganas de amar y ser amada.. que es algo lindo!! y vale la pena sufrir por ello... me encanta como escribes felicitaciones por tu blog
saludos