domingo, 22 de enero de 2012

Atrapada

Hacía tiempo que no estaba tan terriblemente frustrada. Me siento atrapada y no veo que haya mucho que pueda hacer por remediarlo, porque todo va relacionado de una manera difícil de separar. Estoy harta de este piso, de la mierda de barrio en el que está situado, y de mis compañeras: la dueña del piso, una perroflauta de pega con un iPhone que tiene dinero para comprarse bolsos de Carolina Herrera pero luego bien que nos sisa comida, detergente y hasta papel higiénico (la hemos enfrentado por ello, nos lo negó y encima se ofendió tanto que se tiró una semana sin dirigirnos la palabra). La otra es una histérica-fanática-vegana-anti-químicos-ecologista-proanimalista extrema que monta un escándalo si echamos insecticida porque la casera se ha dejado una bolsa llena de fruta podrida en la cocina y estamos infestados de mosquitos. Según ella es más efectivo espantarlos con un trapo para que ellos solos salgan por la ventana (palabras textuales)

Me cambiaría de piso si tuviera dinero, pero tengo la mala suerte de tener un trabajo que, aunque me gusta, está muy mal pagado (me río yo de las quejas de los mileuristas...) y no me puedo permitir otra cosa mejor o más céntrica (aunque buscar, sigo buscando). Quisiera encontrar otro trabajo mejor pagado pero no sale absolutamente nada, y gracias tengo que dar de tener uno actualmente. Quisiera formarme para tener más posibilidades laborales pero los masters y cursos de posgrado que me interesan o me pueden beneficiar cuestan sobre los 2000 euros como mínimo, que yo pagaría sin quejas si por lo menos me diesen la posibilidad de pagarlo a plazos, pero no, incomprensiblemente piden el abono del 100% de la matrícula al comenzar el curso, y si luego no te gusta, o te pones enfermo o sencillamente no puedes seguir estudiando te jodes y te quedas sin tu dinero. Así va el país con tanto ladrón...

No me puedo permitir pedir un préstamo chupasangres y dejarme mi mísero sueldo en intereses usureros, además con mi nómina y mi contrato temporal no creo que ni me lo concediesen... Tampoco puedo recurrir a mis padres porque bastante tienen con lo suyo: mi hermana no tiene trabajo y a mi madre le han bajado de horas para no tener que echarla. Y además tampoco quiero seguir chupando del bote ahora que me he independizado.

Llevo desde que comencé a trabajar intentando ahorrar dinero, pero siempre hay algo que se tuerce, alguna muela que empastar o arreglar (por más cuidado que ponga con mi higiene bucal), alguna boda cuya invitación no puedes rechazar al tratarse de alguien muy cercano a tí, lentillas o gafas que cambiar, revisiones oftalmológicas, facturas de luz, agua y gas, etc.

Me jode que el dinero sea la única solución para algunas cosas, para crecer, para poder prosperar, para poder dormir tranquila en tu cama una mañana de domingo sin tener que escuchar la risa de tu compañera de piso en su habitación o los gritos de los vecinos...Nunca antes le había dado importancia al dinero, pero ahora estoy casi obsesionada. Juego al Euromillones todas las semanas con la esperanza de que me toque algún pellizquito para poder salir del atolladero.

No pido ser rica ni millonaria, sólo pido tener un nivel de vida digno y tranquilo, poder pagar el alquiler, comprar comida cuando lo necesite, estudiar y crecer como persona, y no pasar la mitad del tiempo llena de demonios porque odio el piso y las personas que en él habitan, porque a día 15 ya estoy deseando que llegue el 30 para cobrar, porque quiero avanzar en la vida y me frena la falta de medios.

No tengo otra cosa que hacer más que joderme, aguantarme y esperar a que lleguen tiempos mejores, mientras trato de sofocar mis instintos homicidas cada vez que mis dos compañeras de piso me hinchan las narices.

Ah, y se me olvidó mencionar que, para rematar la faena, del estrés que me provoca toda esta situación se me ha llenado la cara de espinillas y estoy más "deslumbrante" que nunca...