jueves, 2 de junio de 2011

Nota

Llevo semanas planteándome que hacer con este blog. Me he sentido muy tentada de borrarlo e irme sin hacer ruido, pero pienso que no sería cortés ni estaría bien, teniendo en cuenta que muchos de vosotros habéis estado tan pendientes de mí estos últimos meses. Por no mencionar el apoyo que he recibido en algunos momentos, como mínimo os debería una explicación, o una nota de despedida (no sé si definitiva o temporal). Para comenzar me ha dado un arrebato y he borrado todas las entradas anteriores, no quiero conservar esa parte de mi vida que considero ya pasada.

Una de las razones es que mi vida en estos últimos dos meses ha cambiado tanto que no tendría sentido enlazar una parte con la otra. Otra, que siempre me ha rondado la cabeza, es que hay posts que escribí con el corazón, sin pensarlo, pero que preferiría no haber tenido que escribirlos, porque hablaban de cosas muy personales o que atañían a personas de mi entorno. Cargándome el blog reduzco el riesgo de hacerles daño y borro una parte de mi vida que creo que es mejor dejar detrás ya.
La principal razón para dejar el blog de lado es la falta de tiempo. Al tiempo de llegar aquí encontré un trabajo a media jornada, pero tan mal pagado que tuve que buscar otro para complementarlo si no quería vivir a base de pan y agua. No tenía tiempo para nada, terminaba el final del día tan reventada que no tenía ni fuerzas para encender el ordenador, mucho menos ponerme a bloguear. Mis padres me preguntaban si necesitaba dinero, yo decía que no, fingía que iba todo bien, porque lo último que quería era que me terminaran manteniendo, quería buscarme la vida yo solita. Al final mi cuerpo dijo basta, caí enferma y tuve que dejar uno de los trabajos si quería mantener la salud. Me tiré varios días en cama, agotada, durmiendo como una marmota. Encontré otro empleo un poco más acorde con mis estudios, con unos horarios bastante más decentes, pero igualmente mal pagado, aunque al menos me permite pagar el alquiler, comer y todavía darme algún capricho de vez en cuando. Soy licenciada, hablo varios idiomas y cobro menos por hora que cualquier señora de la limpieza (con todo mi respeto a las señoras de la limpieza): esta es la realidad de nuestro país, tu experiencia, tus conocimientos, etc., no importan una mierda. Y prefiero no pensar en ello, porque a pesar de todo yo soy de las "afortunadas" que tienen trabajo y encima de lo suyo, aunque no llegue ni a mileurista...
Después, en cuanto a la convivencia, ha habido altibajos de diversa índole. Para resumir: mi casera no sólo es más vaga que la chaqueta de un guardia, si no que es una de las personas más desordenadas que he conocido, por no hablar de su "alergia" a la limpieza...Y resulta curioso que en el anuncio buscara personas "limpias" cuando ella dista mucho de serlo...Luego, entró una chica en el piso que era un germofóbica total, llegó tirando un montón de cosas a la basura (bayetas, estropajos, paños, escobillas de WC, etc) porque era "antihigiénico", lavaba ropa TODOS los días y lo peor de todo, ya desde el primer día quiso empezar a imponer sus normas: que los platos se guardaran aquí, que se limpiara con papel exclusivamente y no con bayetas, porque era más "higiénico", etc. Al final a la casera se le hincharon las narices y tuvo una conversación con ella. Al día siguiente la chica hizo sus maletas y se fue, dejándonos en paz con nuestros gérmenes. La chica que hay ahora ya me cae un poco mejor, pero sólo un poco. Es súper pesada y todos los días cuando llego de trabajar me tengo que encerrar en mi habitación para estar tranquila, porque si me pilla por banda empieza a contarme mil cosas y me deja la cabeza como un bombo. He empezado a buscar piso, porque ya no me siento a gusto en esa casa de locos y además me pilla lejos del trabajo.
En cuando a mi vida personal, por fin ha sucedido algo por lo que tanto he llorado en anteriores entradas del blog: tengo novio. Mateo y yo hemos terminado juntos, al final pasábamos tanto tiempo juntos que terminó sucediendo lo inevitable, aunque yo reconozco que siempre me había atraído un poco. Era de esperar que sucediera. Estoy contenta, pero no tanto como me imaginaba antes que sería esta situación, talvez porque la vida estresada que llevo no me permite disfrutarlo al 100%, talvez porque sólo nos podemos ver una vez por semana o talvez porque en el escaso mes y medio que llevamos juntos ya hemos tenido alguna que otra crisis (cierto aunque parezca increíble) El problema es que somos dos personas totalmente diferentes, y por mucho que intentemos evitarlo, terminamos chocando siempre. En una de esas peleas tomé la decisión de olvidarme de él y terminar con esa angustia, hasta que volvió a llamarme y me pidió perdón; se me ablandó el corazón y no me quedó otra sino perdonarle y seguir con ello. Sé que mantener una relación no es fácil,que no siempre es todo idílico y que a veces hay que tragarse su orgullo y perdonar, así que me lo tomo con calma. No puedo decir que esté enamorada al 100%, porque no es cierto,pero sí que tengo claro que estoy dispuesta a intentarlo con él: es bueno, trabajador y me trata bien, aunque tenga sus defectos. Tendremos que dejar pasar el tiempo y pasar más tiempo juntos para saber si lo nuestro tiene futuro o no. Yo espero que sí.

Y de momento eso es todo lo que tenía que contar. No tengo intención de actualizar el blog en una larga temporada, más que nada porque no tengo tiempo (me he tirado 3 semanas para escribir este post), pero tampoco voy a cerrarlo, al menos de momento, aunque a veces se me pase por la cabeza. No tengo claro qué hacer, peroalgo en mí me dice que es hora de comenzar una nueva etapa en todos los sentidos.

Gracias por todos esos comentarios, por vuestra amistad, aún sin conocernos de nada, por la risas que me habéis arrancado y los buenos ratos pasados leyendo vuestros blogs.

Hasta la próxima.