domingo, 24 de junio de 2012

Monsieur Francesito is back

El otro día, reflexionando en mi cama antes de irme a dormir, tuve una revelación. Estaba haciendo un repaso de todas aquellas cosas en la vida que me hacían feliz y de repente caí en la cuenta (una vez más) de que en esa lista no entraba la pareja, que podía ser perfectamente feliz sin estar con alguien y que en el caso de que volviera a conocer a algún chico, tendría que hacerme valer y respetar, ya que es mejor estar sola que mal acompañada.

Como por broma del destino, el día siguiente cargué unas fotos mías en Facebook y me quedé con la boca abierta cuando en las notificaciones vi un "Me gusta" y un comentario del Francesito. Aquello me pareció muy extraño, teniendo en cuenta que hará como 3 o 4 años que no sé nada de él, y que me sorprende incluso que aún me tenga en su Facebook. Su comentario venía básicamente a decir lo guapa que estaba, así que, halagada, le di a  "Me gusta" y no hice nada más. Al cabo de un rato recibo un mensaje privado suyo preguntándome por mi vida, lo cual me dejó más boquiabierta aún.

Le conté más o menos lo que había sido de mi vida, mi mudanza a la City, mi nuevo empleo, etc. Él me contó que estuvo dos años trabajando en el extranjero, uno en China y otro en México, y que ahora estaba de vuelta en Francia, y que se sentía un poco desubicado, pero que ya tenía ganas de volver y "sentar cabeza". Le pregunté qué era para él exactamente la idea de "sentar cabeza" y me respondió: "Ya sabes, encontrar un empleo estable, buscarme novia, comprarme una casa, tener hijos, etc., esas cosas que hacen "los mayores". Ya tengo 28 años, creo que ya va siendo hora" No pude sino discrepar en lo que a la edad respectaba pero le dije que le deseaba suerte en su empeño. Él me preguntó si estaba con alguien y yo le dije que hacía ya varios meses que lo había dejado con uno, pero que en este momento estaba soltera y feliz de la vida. Fue entonces como, sin verlo venir, me soltó una bomba que me dejó sin palabras:

-A veces me acuerdo mucho de ti cuando veo las cosas que subes en Facebook y pienso que es una lástima  cómo acabamos..


Ah, qué bien. Resulta increíble la cantidad de veces que deseé que hubiera pronunciado estas palabras en el año siguiente a mi partida de Paris...Pero ahora que soy 4 años mayor me producen ganar de reír. ¿Por qué me salió con esto después de tanto?

-¿Ah sí?- le pregunté.
-Sí, ¿tú no?
-Bueno, alguna vez, pero lo cierto es que no suelo pensar mucho en París, si te soy sincera
-¿Y eso?
-Digamos que no guardo demasiados buenos recuerdos
-¿Por mi culpa?
-Oye, no te creas el centro del universo ¿eh?-bromeé, porque no quise reconocer que tenía bastante razón- Pero bueno, digamos que tú fuiste uno de los factores que intervinieron.
-¿En serio? Vaya, lo siento...
-No lo sientas, hace mil años de eso y lo tengo más que olvidado 
-Vaya. Reconozco que no estaba pasando por una buena época, fui bastante gilipollas. Y luego tú que ibas a volver a España...No supe qué responder y puse una carita sonriente.

-¿Entonces no tienes intención de volver a París?- me preguntó
-Oh claro que sí, algún día, pero ahora mismo no entra en mis planes
-Bueno, pues cuando decidas volver estaré encantado de ir a tomar un café juntos y volver a verte.
-¡Claro!- no supe qué más contestar y ahí se quedó la conversación.

Reconozco que me quedé bastante confusa. Yo ya había dado por hecho que nunca volvería a oír hablar del Francesito y de repente vuelve a aparecer con unas palabras que hace unos años me habrían dado la vida, pero que ahora me son inocuas.

Me gustaría saber el por qué, qué le ha dado de repente por volver  a ponerse en contacto conmigo, pero no se lo he preguntado ni lo pienso hacer. Ya no tiene sentido, él está en París, yo estoy aquí en la City, y le tengo más que superado. A veces pienso en lo nuestro con un poquito de nostalgia sólo, la rabia y la humillación que sentí la última vez que nos vimos, cuando me rechazó de aquella manera, se han ido apagando con el tiempo, y ya no me molesta.

Tengo mucha vida por delante y él forma parte del pasado, no le necesito.

P.D.: ¿Y sabéis quién más ha vuelto a hacer aparición en mi vida? Mr Gracioso, pero eso queda para la próxima entrega...

lunes, 28 de mayo de 2012

¿Cómo pude estar tan ciega?

Desde lo de Mateo (ya superado, afortunadamente) llevo dándole vueltas al asunto. Estoy bastante enfadada, pero conmigo misma. Él es un mentiroso, un aprovechado y una sabandija asquerosa, una persona tan despreciable que ni siquiera le odio porque más bien siento lástima. Es tan mal bicho y tan mezquino que las cosas siempre le terminan saliendo mal, así que bastante tiene él con ser como es. Que por cierto, al poco tiempo me borró de Facebook, para terminar de dejar bien claro lo poco que le he importado siempre.

He estado analizando la situación y he llegado a la conclusión de que gran parte de la culpa de lo sucedido la tengo yo. Primero, por seguir saliendo con él a pesar de que yo sabía que lo nuestro no tenía futuro, incluso a pesar del asco que me producía él a veces. Pero diré en mi defensa que estaba sola, en una ciudad en la que apenas conocía a nadie, y estar con Mateo era la mejor alternativa a pasar sola los fines de semana en un piso que más bien parece un calabozo.

Culpa mía que haber  sentido lástima de él y se su situación cuando era evidente que se la había buscado él con sus propias manos. Le echaron de la fábrica donde llevaba cinco años trabajando y en 4 meses se fundió el finiquito que le dieron en caprichos: móvil nuevo, ropa de marca, fiestas, etc. Una muestra de lo irresponsable que siempre ha sido este tío, y una de las razones por las cuales su ex le abandonó (y él que la había puesto de víbora para arriba, acusándola de haberle dejado porque se había quedado en paro)

Este tío nunca sintió nada por mí, yo lo sospechaba, lo puedo confirmar ahora, y aún así fui tan imbécil de seguir viéndome con él. Se aprovechó de mí, y de la compasión que me inspiraba, y durante todo ese tiempo tenía alojamiento, comida gratis durante los fines de semana (se quedaba a dormir conmigo en el piso), y encima se iba a su casa follado, era un negocio redondo...No puedo parar de reprocharme el haber estado tan ciega, ahora veo muy claro que era un tipo egoísta, que hablaba mal de todo el mundo (su familia incluida, incluso a sus sobrinitos los ponía a parir), sólo se acordaba de sus amigos cuando necesitaba un favor, andaba todo el día con cara de amargado resoplando, se quejaba por todo, nunca quería hacer nada (ir al parque, a un concierto, etc.) y encima sospecho que mis amigos le caían mal, a pesar de que le recibieron con los brazos abiertos y siempre le trataron fenomenal. Cuando estábamos en mi piso se apoderaba del portátil, se enganchaba al puto Farmville y no hacía nada más, ni me dejaba a mí mirar Internet (y eso que el ordenador era mío) ni tenía la decencia de ayudarme a hacer algo de comer, yo como una gilipollas se lo llevaba todo a la habitación, aunque más de un día me harté de su cara dura y le pegué cuatro gritos.

Hubo momentos en que me planteé seriamente dejar de verle, llegó un punto en que sólo su olor me daba náuseas y aún así seguí con él. Incluso en la cama era un puto egoísta, siempre quería ir debajo, y si un día le obligaba yo a ponerse encima se retiraba a los cinco minutos alegando que estaba cansado y se echaba a dormir. Y lo peor de todo es que a la mañana siguiente se levantaba y volvía a ponerse la ropa del día anterior, sin ni siquiera haber pasado por la ducha. Si le instaba a que se duchara me decía que no le apetecía, que ya se ducharía en su casa esa tarde, y salía a la calle oliendo a todo tipo de fluidos (tampoco quiero dar demasiados detalles) Y sus besos babosos me dieron asco desde el principio, siempre me dejaba la cara mojada y me tenía que limpiar discretamente. A lo último ya ni nos besábamos, él porque no sentía nada por mí y yo porque me daba asco. Es sólo pensarlo y me entran náuseas...

Y ahora muchos os preguntaréis que cómo he sido tan idiota y tan tonta para aguantar todo esto...La respuesta me la dio una amiga, y aunque no me gustó nada cuando lo dijo, luego caí en la cuenta de la razón que ella tenía. Mi problema se llama bajo autoestima. Es la única explicación lógica de por qué he estado varios meses con un tío que no me gustaba, que me daba asco y que no me quería lo más mínimo. Reconozco que había semanas en que me molestaba su presencia, y aún así tenía ese ridículo sentimiento de compasión que me empujaba a seguir viéndolo. Muchas veces le veía y me preguntaba qué narices pintaba con un tío tan zafio y ordinario, y automáticamente me decía a mí misma que yo tampoco era la repanocha y que bastante suerte tenía con tener un tío al lado. Ahora lo pienso bien, en retrospectiva, y me horroriza ver el concepto tan bajo que tengo de mí misma. Siempre he estado obsesionada con ser justa, y a veces tenía la impresión de que si rechazaba a Mateo por ser poca cosa para mí, el karma me lo devolvería quedándome sola toda la vida. Ya veis de qué me sirvió, si al final me terminé quedando sola de todas maneras...

También debo decir, en mi defensa, que el Mateo del principio nada tenía que ver con la persona que resultó. Al principio era un chico encantador, tal y como os lo describía. Era educado, simpático, caballeroso...pero a la que cogió confianzas conmigo y me vió ilusionada con lo nuestro dejó caer la careta y mostró su verdadera cara: la de un cerdo egoísta, aprovechado, vago y mentiroso que sólo vive por y para él mismo.

Pero ya se acabó (y espero que esta vez sea la definitiva), esto me ha servido para reflexionar un montón y cambiar mi esquema mental de arriba abajo. Ahora mismo no me apetece para nada estar con nadie, ya ni siquiera tengo ganas aunque sea de coquetear. He descubierto que se está muy bien sola y que tengo tantos otros aspectos en mi vida que me hacen feliz que no necesito un hombre, y mucho menos un cerdo, a mi lado.

domingo, 22 de enero de 2012

Atrapada

Hacía tiempo que no estaba tan terriblemente frustrada. Me siento atrapada y no veo que haya mucho que pueda hacer por remediarlo, porque todo va relacionado de una manera difícil de separar. Estoy harta de este piso, de la mierda de barrio en el que está situado, y de mis compañeras: la dueña del piso, una perroflauta de pega con un iPhone que tiene dinero para comprarse bolsos de Carolina Herrera pero luego bien que nos sisa comida, detergente y hasta papel higiénico (la hemos enfrentado por ello, nos lo negó y encima se ofendió tanto que se tiró una semana sin dirigirnos la palabra). La otra es una histérica-fanática-vegana-anti-químicos-ecologista-proanimalista extrema que monta un escándalo si echamos insecticida porque la casera se ha dejado una bolsa llena de fruta podrida en la cocina y estamos infestados de mosquitos. Según ella es más efectivo espantarlos con un trapo para que ellos solos salgan por la ventana (palabras textuales)

Me cambiaría de piso si tuviera dinero, pero tengo la mala suerte de tener un trabajo que, aunque me gusta, está muy mal pagado (me río yo de las quejas de los mileuristas...) y no me puedo permitir otra cosa mejor o más céntrica (aunque buscar, sigo buscando). Quisiera encontrar otro trabajo mejor pagado pero no sale absolutamente nada, y gracias tengo que dar de tener uno actualmente. Quisiera formarme para tener más posibilidades laborales pero los masters y cursos de posgrado que me interesan o me pueden beneficiar cuestan sobre los 2000 euros como mínimo, que yo pagaría sin quejas si por lo menos me diesen la posibilidad de pagarlo a plazos, pero no, incomprensiblemente piden el abono del 100% de la matrícula al comenzar el curso, y si luego no te gusta, o te pones enfermo o sencillamente no puedes seguir estudiando te jodes y te quedas sin tu dinero. Así va el país con tanto ladrón...

No me puedo permitir pedir un préstamo chupasangres y dejarme mi mísero sueldo en intereses usureros, además con mi nómina y mi contrato temporal no creo que ni me lo concediesen... Tampoco puedo recurrir a mis padres porque bastante tienen con lo suyo: mi hermana no tiene trabajo y a mi madre le han bajado de horas para no tener que echarla. Y además tampoco quiero seguir chupando del bote ahora que me he independizado.

Llevo desde que comencé a trabajar intentando ahorrar dinero, pero siempre hay algo que se tuerce, alguna muela que empastar o arreglar (por más cuidado que ponga con mi higiene bucal), alguna boda cuya invitación no puedes rechazar al tratarse de alguien muy cercano a tí, lentillas o gafas que cambiar, revisiones oftalmológicas, facturas de luz, agua y gas, etc.

Me jode que el dinero sea la única solución para algunas cosas, para crecer, para poder prosperar, para poder dormir tranquila en tu cama una mañana de domingo sin tener que escuchar la risa de tu compañera de piso en su habitación o los gritos de los vecinos...Nunca antes le había dado importancia al dinero, pero ahora estoy casi obsesionada. Juego al Euromillones todas las semanas con la esperanza de que me toque algún pellizquito para poder salir del atolladero.

No pido ser rica ni millonaria, sólo pido tener un nivel de vida digno y tranquilo, poder pagar el alquiler, comprar comida cuando lo necesite, estudiar y crecer como persona, y no pasar la mitad del tiempo llena de demonios porque odio el piso y las personas que en él habitan, porque a día 15 ya estoy deseando que llegue el 30 para cobrar, porque quiero avanzar en la vida y me frena la falta de medios.

No tengo otra cosa que hacer más que joderme, aguantarme y esperar a que lleguen tiempos mejores, mientras trato de sofocar mis instintos homicidas cada vez que mis dos compañeras de piso me hinchan las narices.

Ah, y se me olvidó mencionar que, para rematar la faena, del estrés que me provoca toda esta situación se me ha llenado la cara de espinillas y estoy más "deslumbrante" que nunca...