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sábado, 15 de octubre de 2016

Novedades

Después de un año desaparecida creo que ya era hora de dar señales de vida. En este año desde la última vez que escribí han pasado muchas cosas. No me va a llegar con un solo post para contarlo todo. Empezaré por el principio.

Unos meses antesde escribir este post, hubo una reestructuración importante en la empresa donde trabajaba, al ser comprada por otra empresa más grande y se hicieron cambios. Algunas personas, en función de su perfil y productividad, fueron despedidas. Una de ellas, por ejemplo, fue una de las arpías de las que hablo en este post (chica A, concretamente). No me alegré por su desgracia, pero me satisfizo saber que el karma había hecho su trabajo.
Yo tuve la suerte de conservar mi empleo. No obstante, el sueldo seguía siendo bajo, así que me aguanté unos meses más, me dediqué a buscar de manera intensiva y al final encontré otro trabajo, similar, pero mucho mejor pagado. Ya estaba quemada de la antigua empresa, así que no me supuso muchas dudas irme, arriesgué y me cambié.

Fue liberador cambiar de ambiente y de condiciones. Me libré de las víboras ponzoñosas que dejé en la antigua empresa, y conocí a gente muy simpática en mi nuevo puesto. Por una vez me sentí valorada y sentí que mi trabajo me llenaba y tenía sentido. Los primeros meses de contrato estuve ahorrando dinero, aprovechando que ganaba más, y cuando me hicieron fija pude cumplir mi sueño de irme a vivir sola, aunque por aquel entonces compartía piso con dos chicas muy majas y de convivencia bastante fácil, pero estaba harta de la falta de libertad que supone compartir piso.
Encontré un apartamento pequeñito a través del amigo de un compañero de trabajo, que se iba a Estados Unidos a trabajar y lo dejaba libre. Tengo unos dulces recuerdos de aquella época, de salir del trabajo disparada a las tiendas de decoración para comprar cositas para el piso, de organizar la primera cena con amigos, etc. Me sentía realmente feliz, y entonces conocí a David.

Me apunté a un gimnasio que quedaba cerca de mi nueva casa, y comencé a ir a las clases de Body Pump. Ahí coincidía siempre con un chico muy simpático que siempre saludaba y con el que hablaba un montón. Le llamaremos “David” a partir de ahora. Era un chico físicamente normal, tirando a guapillo, pero tenía algo mucho más poderoso y que aún no sé definir que hacía que cayeras como una mosca. Aún no sé si era labia, magnetismo, energía, o su afición de tocar el bajo, que es un instrumento que me encanta...no lo sé, pero cuando me quise dar cuenta me había empezado a gustar muchísimo.

Cuando le conocí supuestamente tenía novia, y por eso me mantuve a un lado, pero un día hablando de nuestras cosas me contó que lo habían dejado, así que, después de esperar un tiempo prudencial, decidí lanzarme de cabeza y comenzar a coquetear con él para tantear el terreno. Para mi sorpresa, él respondía a mis avances, así que reuní la valentía suficiente para invitarle un día a tomar algo al salir del gym. Pero su respuesta no fue la que yo la esperaba. Me dio la impresión de que se hacía el loco, ya que le cambió la cara y empezó a excusarse diciendo que no podía, que estaba muy liado con no sé qué cosas, así que, confundida, me di cuenta de que igual me había equivocado y le dije:

-Bueno, no pasa nada, era solo por si te apetecía tomar una birrita, para otra vez queda.

Me quedé bastante decepcionada, pero traté de no darle más importancia y seguir hacia adelante. Llevo toda mi vida siendo rechazada por los chicos que me gustan, así que ya tenía algo de callo para sobrellevarlo.

Durante las siguientes semanas me lo seguía encontrando en el gimnasio, le trataba con la misma familiaridad del principio, de antes de empezar a tirarle los trastos, aunque ya no le daba la misma atención, pues aún sentía un poco de vergüenza después de que me diera calabazas. Entonces fue cuando él cambió su actitud y comenzó a coquetear conmigo de una forma muy descarada. No me paré a preguntar el porqué, pero le seguí el juego. Empezamos a tontear de manera muy intensa, sobre todo a través de Whatsapp.

Fue todo muy intenso, de la noche a la mañana empecé a vivir en un estado de emoción constante, estaba más hiperactiva que nunca, hacía montones de cosas, salía muchísimo, me volví coqueta, me compraba ropa, maquillaje, etc. Y todo en gran parte por él (mi nuevo piso y el trabajo tenían mucho  que ver, también).Cada vez que recibía un mensaje suyo me entraba la risa tonta y me ponía en tal estado de agitación que no era capaz ni de concentrarme en el trabajo. Un día me propuso quedar en su piso, y fui, emocionada como nunca. Allí cenamos, hablamos, bebimos vino, nos acercamos, una cosa  llevó a la otra y finalmente sucedió lo que yo llevaba semanas deseando.
El sexo, a decir verdad, fue regulero (bastante), pero después de aquello volví a casa como en una nube, recuerdo que literalmente apenas sentía el suelo bajo de mis pies, me sentía como si fuera flotando. Iba en tal estado de euforia y ensoñación que llegué a casa sin darme cuenta.

Para mi desgracia fue ahí cuando me enganché a David y comenzó mi obsesión con él. Tenía su nombre en mi cabeza cuando me levantaba y era lo último en lo que pensaba cuando me iba a dormir. Empecé a darles la tabarra a mis amigas con “David esto, David lo otro”. Los días después de nuestro primer encuentro estuve haciéndome la “cool”, le escribía muy poco y cuando nos veíamos me hacía la indiferente, pues tenía miedo de que se diera cuenta de lo que sentía por él y huyera despavorido. Seguimos teniendo nuestros encuentros fugaces, unas veces en mi casa, otras en la suya. Me intentaba convencer a mí misma de que era solo sexo casual entre dos personas que se atraían mucho físicamente, pero un día me cansé de mentirme a mí misma y seguir jugando a ese juego. Decidí que era sencillamente ridículo fingir cosas que no eran y hacerme a una situación con la que claramente no estaba cómoda. Así que un día le enfrenté y fui muy clara con él: le dije que él a mí me gustaba y que necesitaba saber a dónde nos estaba llevando ese juego. Su respuesta, aunque no me sorprendiera, me dejó helada.

(continuará...)


miércoles, 22 de abril de 2015

Consejos para NO ligar en Tinder si eres chico y buscas chica

Llevo metida en Tinder desde el año pasado y en este tiempo he visto de todo. Pero he visto más cosas negativas que positivas. La conclusión que saco es que los tíos os vendéis muy mal. Evidentemente hay tíos que no hay por donde pillarlos los mires por donde los mires, pero hay otros que luego al natural ganan muchísimo y me cuesta entender que se autoboicoteen de esa manera con un perfil cutre. Y que conste que no hablo sólo del físico.

Antes que nada quiero dejar claro que los consejos que doy a continuación son compleaemnte subjetivos y basads en mi guto personal. Probablemente muchas chicas no se sientan identificadas con muchos puntos, o sí que estén de acuerdo con otros. Sea como sea, sólo quería dejar esto claro.
Solo pretendo dar algunos consejos para todos aquellos chicos que quieran mejorar su perfil y aumentar sus posibilidades de éxito. Espero que os sea útil.

Sobre tus fotos

Pon fotos

¿Qué pretendes encontrar con un perfil sin foto? ¿alguna médium capaz de ver tu físico a través de tu perfil?

Partamos de la base de que el funcionamiento de Tinder es totalmente superficial, nos guste o no: tu físico es tu tarjeta de presentación. Es una lástima pero virtudes como la simpatía, el sentido del humor, el magnetismo, etc., sólo se pueden captar en persona., así que lo único que tienes para presentarte es tu imagen. No hace falta que seas Bradley Cooper para llamar la atención: aunque a nadie le amarga un dulce, a muchas chicas nos gustan los chicos normales pero con “un algo”. Más vale un chico normalito con muchas virtudes que un guaperas imbécil (ahora, que haya mujeres que prefieran al guaperas imbécil es cierto, pero eso ya es problema suyo y de su falta de madurez, al igual que hay chicos que las prefieren guapas y tontas).

Pon más de una foto

Las personas pueden cambiar radicalmente de una foto a otra. Si solo pones una foto das a entender varias cosas: que no te tomas en serio tu cuenta (que es respetable), que eres un vago y no te molestas en buscar más fotos, o que es la única buena que tienes y que en realidad eres mucho más feo.

No te escondas

Cuando en todas las fotos sales con gafas de sol o con gorra lo primero que pensaremos será “Es bizco/tuerto/lleva un ojo de cristal” o “Está calvo como un huevo”. Muéstrate como eres, no ocultes información. Lo mismo tienes unos ojos bonitos o muy expresivos y no les estás sacando provecho o eres un calvito sexy a lo Pepe Reina. ¡Sé tu mismo, caramba!

Lo mismo se aplica si sólo subes primeros planos (Algo quiere ocultar de su cuerpo) o fotos de tu cuerpo (Está cachas pero seguro que de cara es un troll).

No abuses de las fotos de grupo, si tenemos que jugar a "Encuentra a Wally" es probable que le demos a la crucecita por aburrimiento.

Sé natural

No hay nada que me transmita mejor rollo que una sonrisa sincera y natural. Si sales forzándola te quedas con cara de icono del Whatsapp, se nota, y no mola. Si sales con cara de funeral no mola nada tampoco. Una sonrisa natural, sincera...es difícil, pero no imposible. Hazte un selfie pensando en algo agradable o divertido. Te saldrá sola. O usa alguna foto donde salgas con amigos, relajado.

Las fotos poniendo caras raras o haciendo el payaso son un matapasiones (al menos para mí). La línea entre ser un tío divertido y ser un payaso es tan fina que no se sabe dónde acaba una y dónde empieza la otra. El sentido del humor es una virtud que requiere cierta inteligencia y se demuestra al comunicarse, no en fotos sacando la lengua, poniéndote el dedo en la nariz imitando a un cerdito o con una foto tuya vestido de folclórica en los carnavales de Cádiz, ¡que ya no tenemos diez años!

Mención especial merecen las poses con el labio sobre los dedos en plan chico Martini o lanzando besos a lo choni, por favor NO.

¡No mientas!

No pongas fotos de hace diez años cuando ibas al gimnasio y pesabas 15 kg menos que ahora. A nadie le gusta que le mientan y si apareces en una cita con un aspecto totalmente diferentes tienes un 99% de posibilidades de que la persona no te vuelva a llamar. Lo mismo con respecto a la edad. No te quites (ni te pongas años). Ni añadas cm a tu altura. En resumidas cuentas: ¡NO MIENTAS! Que como dice el refrán: se coge antes a un mentiroso que a un cojo.


Tu perfil en general

Pon algo

No sé, demuestra que eres una persona y no un robot. No es imprescindible pero te hace ganar puntos. Algo del rollo: Me gusta tal deporte y soy muy fan de tal grupo o Soy nuevo en la ciudad y busco conocer gente nueva, etc. O el link de tu perfil de Instagram, de tu página Web, etc. Cualquier cosa que además ayude a saber algo más de ti y dar pie a una conversación.

Estatura

Sigamos hablando de superficialidad y mucha, y sé que este párrafo puede resultar ofensivo. Pero algunas chicas somos altas, y no nos sentimos cómodas con un chico al que le sacamos una cabeza o con el que no podamos llevar tacones. Y luego nos resulta violento preguntarlo directamente cuando empezamos a chatear con alguien “Ah por cierto, ¿cuánto mides? ¿1,65? Mmmm, te saco diez centímetros, lo siento pero creo que no voy a quedar contigo, eres muy bajito para mí y yo no puedo vivir sin mis tacones.” Otras los prefieren grandotes aún siendo ellas unas miniaturas. O todo lo contrario, no les gustan muy altos porque sufren de las cervicales. Sea como sea, estás en tu derecho de no incluir esta información pero ayuda MUCHO indicar tu estatura.

Ten un poco de dignidad y amor propio

¿Le abres conversación a una tía y pasa de ti? Borra compatibilidad y sigue jugando. ¿Le haces siempre preguntas y te responde con monosílabos? Proponle quedar y si te dice que no, borra compatibilidad y tira de nuevo. No trates de ganarte a nadie haciéndole la pelota, fingiendo sus gustos para interesarle o arrastrándote por el fango. No estás hablando con ninguna diosa, es una persona de carne y hueso al igual que tú. Y no hay nada menos atractivo que una persona a la que se le ve desesperada por agradar y pillar cacho, seas hombre o mujer.

La seguridad y la confianza en uno mismo hace más por un hombre que unos buenos bíceps, os lo aseguro. Sí que es cierto que en este tipo de aplicaciones y redes sociales, las mujeres siempre estamos más solicitadas que los hombres, y hay muchas chicas soberbias y arrogantes a las que se les sube a la cabeza lo de recibir tanta atención masculina (que probablemente en la calle no tendrían). Si topas con alguna princesita “porqueyolovalgo” de estas, dale el trato que se merece: bórrala y a seguir buscando chicas simpáticas y de buen rollo, que os aseguro que las hay.

Ten respeto

De la misma manera que hay chicas cretinas, también hay hombres cretinos, y mucho. A todo el mundo le duele un rechazo, pero sé un caballero, ten un par de huevos y acepta tus derrotas en vez de tomarla con la otra persona faltándole al respeto, insultándola y poniéndola de vuelta y media. Además, es muy posible que esta chica tenga amigas que también usan la aplicación y les ponga sobre aviso para que te manden a freír monas cuando aparezca tu perfil. Trata a los demás con respeto y no seas un gilipollas.

Sé claro con lo que buscas

Esto está muy relacionado con el punto sobre no mentir y con el anterior sobre el respeto a los demás. ¿Que buscas una relación estable? Genial. ¿Que sólo buscas sexo? Muy bien, pero déjalo claro desde un principio y no hagas perder el tiempo a los demás. Engañar a una persona embaucándola para llevártela al catre y luego dejarla colgada es de ser muy hijo de puta, lo digo claramente y sin tapujos. Y si no encuentras lo que buscas en Tinder probablemente debas pasarte a Badoo o a otro tipo de redes sociales donde la gente va más “a saco”, por así decirlo.

No dés like a mi perfil si no piensas contestar a mis mensajes

¡Y esto se aplica tanto a chicas como a chicos!!! No lo entiendo, le das a Like al perfil de un chico y resulta que sois un match (lo que implica que él previamente también ha marcado que le gusta tu perfil). Le abres conversación con un simple hola para romper el hielo. Ves que pasan las horas, incluso los días, y mientras el tío entra y sale de la aplicación y pasa de contestarte. En esos casos opto por borrar perfil y pasar página, pero reconozco que al principio me daba tanta rabia que alguna vez llegué a dejarle al susodicho un mensajito un poco corrosivo agradeciéndole su buena educación y su consideración. Pero realmente no vale la pena. ¿Para qué mierda le das like a mi perfil si luego no piensas contestarme? Y en ese caso es probable que no lo hagas porque no te intereso, cosa que acepto y respeto, no podemos gustarle a todo el mundo, pero ¿por qué hacerme perder el tiempo? ¿no sería mejor borrar compatibilidad y así cuando vea que tu perfil me ha desaparecido capte el mensaje?

Creo que en esto tiene algo que ver la existencia de algunas aplicaciones que dan like a todos los perfiles automáticamente por ti, y que en mi opinión no deberían existir.







Espero que haya sido de ayuda, y si no te gusta o te ha ofendido, lo lamento.


miércoles, 25 de diciembre de 2013

De cuando Nina Steele conoció a "Christian Grey"

Un día del verano de 2012 (hace más de un año) estaba en una discoteca con unas compañeras del trabajo y un chico que pasó me empujó y me derramó parte de la bebida. Me puse como una fiera y comencé a gritarle, entonces vino uno de sus amigos y me pidió disculpas. como parecía majo y se le veía avergonzado por el comportamiento de su amigo, acepté las disculpas y nos pusimos a hablar un rato. El chico me pidió el número y nos agregamos al Whatsapp. Era un chico normalito tirando a guapo, moreno, con el pelo corto a lo pincho y una boniita sonrisa. Llamémosle Christian (sabréis en breve por qué).

Era evidente que aquella noche había surgido una atracción entre los dos, así que estuvimos hablando una semana o así y un poco después me invitó a ir al cine. Me recogió en su coche en la puerta de casa, fuimos, lo pasamos bien y al salir me volvió a dejar en la puerta, y antes de despedirnos me besó. Igualito que en las películas, todo súper correcto y romántico. Debo recordar que desde lo de Mateo el año anterior no había estado con ningún otro chico. Como era de esperar me quedé engatusada e ilusionada con este chico, pues lo comparaba con Mateo o con otros chicos con los que había estado y lo tenía todo: era guapo, educado, caballeroso a la antigua usanza (no me dejó pagar mi entrada en el cine ni la Coca Cola que me pedí para tomar, a pesar de mis protestas), etc. Ni yo ni mis amigas podíamos creernos mi suerte, aunque algo en mí me decía que era demasiado bonito para ser cierto, y eso que no suelo ser una persona pesimista.

La siguiente vez que quedamos fui yo quien tomó la iniciativa, ya que consideré que me tocaba a mí dar el siguiente paso, le propuse ir a comer unas tapas el viernes por la noche y dijo que sí. Como iría directa después del trabajo, ese día me arreglé, me maquillé y fui de punta en blanco. Dos horas antes de que finalizara mi jornada laboral recibí un Whatsapp suyo, informándome que lo sentía mucho pero que le había surgido un imprevisto y que no podía quedar al final. Me quedé muy chafada y me dio tanta rabia que hubiera desquedado conmigo con tan poco tiempo, y después de todo lo que me había preparado y arreglado para la cita, que estuve varios días sin decirle nada por Whatsapp. Y ahí me di cuenta de que, como yo no escribía, él a mí tampoco, pero yo seguía en mis trece, el infractor era él, pues que no se esperara a que me quedase colgada

Ya había comenzado a convencerme de que era hora de olvidarme de este chico y pasar a otra cosa cuando el martes siguiente me escribió pidiéndome disculpas por lo del viernes e invitándome a cenar el sábado para “recompensarme”. Me pareció un gesto noble por su parte así que acepté. Le pregunté que dónde prefería que quedáramos, que podía sugerirle un par de sitios chulos que conocía, y entonces fue cuando él me dije que si no me importaba podíamos cenar en su casa. Inocente de mí, me pareció un buen plan.

El día en cuestión me fue a buscar con otro coche distinto al de la primera vez, bastante más lujoso y me sorprendí cuando me dijo que tenía dos. En una ciudad donde muy poca gente tiene coche propio, dar con alguien que tenía no uno, sino dos, no dejaba de ser extraño. Cuando nos acercamos a su edificio, metió el coche en el garaje, salimos, nos montamos en el ascensor y subimos directamente a su “apartamento”. Y digo apartamento entre comillas porque el amigo vivía en un pedazo de ático que ya quisiera para mí uno la mitad de lujoso. Fue ahí cuando caí en la similitudes que había entre este chico y Christian Grey (hacía unos meses que acababa de leerme la trilogía y aún seguía medio obsesionada). En ese momento decidí bautizarle mentalmente como mi Christian Grey particular. El ático era lujoso, no tanto como el Escala, evidentemente, pero Grey no se molestó en mostrármelo, cosa que me sorprendió un poco, pero una vez más, ignoré este dato (error, error, error). Ahí fue cuando descubrí que Christian pertenecía a una familia de bastante dinero, aunque a él no le gustaba demasiado hablar del tema y lo respeté. A mí tampoco me hace sentir cómoda hablar de dinero.

domingo, 27 de enero de 2013

25 signos de que no le gustas a alguien y además le importas una mierda

Después de todo este tiempo me he tomado la libertad de volver con esta especie de manual para evitar caer en las trampas de las relaciones unidireccionales, es decir, sólo una de las dos personas siente algo, mientras que la otra se aprovecha. He escrito estas pautas desde un punto de vista femenino porque es lo que me atañe, pero creo que muchos hombres también podrán sentirse identificados con algunos puntos, al fin y al cabo mentirosos y aprovechados los hay de todos los géneros, orientaciones sexuales, razas, colores y formatos.

¿En qué me he basado para escribir esto? En dos fuentes principales: primero, mi propia experiencia personal, que como muchos ya sabéis es poco más que desastrosa; y la segunda, en sabios consejos que he ido recibiendo de otras personas, o que he leído por Interney o en revistas y me han sido de mucha ayuda. Espero que también sea de ayuda para más personas.
  1. Nunca llama.
    Cuando una persona te interesa de verdad, te preocupas en llamarla o enviarle mensajes. Si siempre eres tú la que se tiene que poner en contacto es evidente que pasa de tí.
  2. Se pasa varios días sin dar señales de vida.
    Y luego alega que "ha estado muy ocupado". Lo mismo que en el punto anterior, cuando alguien te gusta de verdad, siempre hay tiempo para decirle aunque sea hola.
  3. Jamás te pregunta por tí o tu vida Porque no le interesa un pepino. Cuando alguien te gusta de verdad o te interesa conocerle, lo quieres saber todo sobre él/ella: sus gustos, si tiene hermanos, su trabajo, etc. No se quiere involucrar emocionalmente contigo, por lo tanto cuanto menos sepa de tí mejor.
  4. No cuenta nada sobre sí mismo/a .
    Le conviene que sepas de él/ella lo mínimo posible para llevar el control de la situación. Si tiene algo que  ocultar, por algo será, aunque sean sus intenciones de aprovecharse de ti, o que en realidad tiene novia.
  5. Oculta cosas
    Lo mismo que el punto anterior. Rechaza llamadas al móvil cuando está contigo, le suena el teléfono y se encierra en el baño o se va lejos de tí a hablar, tiene su Facebook restringido de manera que sólo puedes ver s foto de perfil, etc. Una persona con buenas intenciones se muestra tal y como es, sin ocultarte nada.
  6. Tu intuición te dice que pasa algo raro.
    Desde la primera cita tienes la impresión de que algo no va bien, no sabes el qué, pero algo te tiene inquieta a pesar de que todo va aparentemente bien. Haz caso a tu intuición, si te dice que algo mal es que es así. Cuando conoces  alguien es normal que haya cierto miedo al principio, pero ese miedo no debe convertirse en inquietud o esa sensación extraña a la que no logramos encontrar explicación. No digo que dejes a un chico porque te da mala espina, pero sí que extremes tu cuidado y no pierdas un solo detalle por lo que pueda pasar. Cuántas veces no habré metido la gamba por ignorar lo que mi sexto sentido me decía...
  7. No te presta atención cuando hablas.
    Te da la impresión de estar hablando sola, apenas responde, sólo murmura un "ajá" distraído para que pienses que te está prestando atención, pero te das cuenta de que no te escucha, se pone a mirar el móvil, o a veces incluso te interrumpe bruscamente cambiando de tema. Que te quede claro: le importa una mierda lo que le cuentes.
  8. Te llama para quedar siempre en el último momento.Te llama un sábado a las 9 de la noche para salir por ahí, ir de fiesta, o te habla un domingo a las 5 de la tarde para que te acerques a su casa a ver unas pelis. La mayoría de las personas solemos programar nuestras actividades de fin de semana con antelación, una persona que te sugiere quedar con menos de tres horas de antelación lo más probable es que se haya quedado sin plan (porque le han dejado colgado/a o lo que sea) y haya recurrido a ti como plan de emergencia.
  9. Te da plantón.Te dice que no puede quedar dos horas antes de vuestro encuentro, o desqueda contigo para hacer otras cosas (como por ejemplo salir con sus amigos). Métetelo en la cabeza: eres su plan B y sólo recurrirá a tí cuando no tenga otra cosa mejor que hacer. Es evidente que tiene otras prioridades.
  10. Es impuntual. Mucho.Se puede ser impuntual una vez, dos a lo sumo, pero cuando una persona a la que estás conociendo llega repetidamente tarde es que se la suda tenerte esperando, lo cual es, en mi opinión, una gran falta de respeto. Y cuando alguien no te respeta es porque no le gustas.
  11. Se pone en contacto contigo a horas intempestivas.
    Véase las once de la noche en un día laboral, un sábado a las cinco de la mañana porque te ha visto conectada en el Whatsapp, etc. A esas horas es evidente que no vais a ir a tomar un café a un bar, precisamente...
  12. No hay comunicación verbal entre vosotros.
    Cuando estáis juntos pasan dos cosas: o eres tú la que habla como una cotorra mientras él te ignora o finge escucharte, o permanecéis los dos en silencio porque no surge tema de conversación.Superada la timidez del principio, este es un síntoma de que aquello que podría parecer el principio de una relación está ya tocado de muerte. Si ya no tenéis nada de qué hablar no vale la pena seguir.
  13. Vuestras citas siempre son el  cine, la disco, tu casa o la suya.
    Con la de cosas que se pueden hacer con otra persona: tomar un café en un bar, ir a dar un paseo, hacer un picnic, ir de compras, ver museos, etc. Pero a él sólo le interesa hacer cosas que no exijan una comunicación verbal como ir a bailar, al cine o acabar en tu casa o en la suya teniendo sexo. Que te quede claro: no quiere situaciones que le obliguen a mantener una conversación contigo.
  14. Sale siempre por su cuenta y jamás te invita.
    No te necesita a su lado, ni los sábados cuando sale de fiesta (seguramente porque se entretendrá ligando con tras chicas), ni en las barbacoas de los domingos con sus amigos, ni cuando se va de compras o a hacer footing.
  15. En público jamás te besa o te da la mano.
    Probablemente porque no quiere que os vean juntos, o que la gente (o tú misma) asuma que sois pareja. Si le gustaras de verdad te exhibiría orgulloso al resto del mundo, pero en realidad es casi como si no quisiera que os vieran juntos.
  16. No te presenta a sus amigos.
    Se cruza con un colega suyo cuando vais por la calle y se para a hablar con él, pero no os presenta, dejando claro que no eres alguien importante para él. Cuando alguien te gusta de verdad te mueres de ganas de presentárselo a tus amigos, por lo menos para que te dén su opinión, este sin embargo parece hasta que te quiera ocultar. Si no permite que las personas más importantes de su vida te conozcan es porque no cuenta contigo en ella.
  17. No tiene gestos cariñosos contigo, o te rehúye cuando tú los tienes con él.
    Le intentas coger la mano y se escabulle, o te apoyas en su hombro pero él permanece rígido y no te rodea con el brazo o inclina su cabeza hacia ti. Su lenguaje corporal es claro: no quiere gestos íntimos contigo.
  18. Sólo es cariñoso contigo cuando hay sexo de por medio.Ver punto 17.
  19. Vuestras citas siempre tienen que acabar en sexo.Cuando hay una atracción física es inevitable terminar siempre en la cama, pero hay tantísimas otras cosas que hacer con una persona que te gusta...aunque sea sólo ver una peli tapaditos con una manta.Y si le dices que no te sientes bien o que te duele la cabeza/barriga y aún así insiste en tener sexo, te está demostrando que sólo eres un objeto sexual para él y que tu malestar físico le importa un comino.
  20. Queda contigo en sitios que queden lejos de su ambiente habitual.
    Ver puntos 14, 15 y 16. No quiere que os vean juntos, o le da vergüenza o no quiere que la gente piense que eres su novia, o sencillamente le conviene que no se entere nadie porque tiene novia y se la está pegando contigo...Repito: una persona a la que le gustes de verdad no te esconde, sino todo lo contrario.
  21. No te dice que eres guapa sino que "estás guapa"
    No le interesa lo profunda que sea tu mirada, o que tengas un pelo bonito, él sólo ve el escote, tu maquillaje y lo buena que estás en este momento. No ve más allá porque tu verdadero tú, el que está libre de maquillajes y adornos, no le interesa.
  22. Coquetea con otras chicas.Se gira cuando pasa una chica con un buen cuerpo, mira a otras tías descaradamente, y todos los fines de semana le etiquetan en fotos donde sale siempre rodeado de compañía femenina. Es un mujeriego, olvídalo, con este tipo de hombres NO se puede ser feliz, por no mencionar que incluso puedes jugarte tu salud por acostarte con alguien que mantiene relaciones con otras personas y te lo oculta. Y no caigas en la trampa de pensar que puedes ser la persona que le haga cambiar, no sólo no lo eres (porque no le importas un comino) sino que por culpa de esta fantasía ridícula muchas chicas hemos acabado llevándonos serios batacazos emocionales. No vale la pena, en serio.
  23. Miente descaradamente.Te han contado que tiene novia, incluso has visto fotos, o les has visto juntos, y aún así tiene la cara de negártelo. O te niega haber estado en tal sitio el sábado por la noche cuando le has visto tú con us propios ojos. O que estuviera coqueteando con esa chica del vestido beige cuando regresaste del baño. No sólo te miente sino que encima te toma por gilipollas.
  24. Te dice que en este momento no está preparado para una relación.Cuando en realidad lo que trata de decir es que no está preparado para una relación CONTIGO. No te creas la cantinela de que con el tiempo talvez cambie la cosa, si se siente a gusto con esta situación, en la que puede acostarse contigo cuando quiera pero sigue teniendo la libertad de estar con otras personas, créeme que no le interesará cambiarla. No sean tan tonta de perder tu tiempo con alguien que te tiene para pasar el rato.
  25. Y por último: nunca te ha dicho que le gustes o que quiera tener algo serio contigo.
    Más claro agua, no le gustas y punto. Si después de un mes de estar viéndoos no te ha dicho nada sobre lo que siente por ti (incluso aunque se lo preguntes) es que sencillamente no sienta nada, y sólo está pasando el rato contigo.
Si ahora mismo atraviesas por una situación en la que se dan por lo menos cinco puntos de los anteriormente mencionados, plantéate si te vale la pena seguir con esta "relación". ¿Realmente crees que te mereces tan poco? A partir de este momento tienes que ser consciente de la situación y de lo que hay entre vosotros, si a pesar de todo esto te terminan haciendo daño porque te has hecho ilusiones, la culpa será tuya. No puedes exigir ni esperar nada de alguien que no te ha prometido nada tampoco, y que no te ha demostrado en ningún momento que sienta algo por tí, más allá de la simple atracción física. Tienes que aprender a distinguir entre la fantasía que pasa por tu cabeza y la realidad, que muchas veces es mucho más cruda de lo que nos gustaría, pero que ahí está, dispuesta a golpearte en la cabeza en cuanto te descuides.

Es difícil aceptar que no le gustas a alguien, pero es preferible asumirlo cuanto antes y cortar el círculo vicioso de tratar de gustarle a alguien a quien no le gustas. Porque mientras pierdes tu tiempo con una persona que no te aprecia estás perdiendo la oportunidad de conocer a alguien que sí sepa apreciar tus cualidades y sea capaz de darte lo que tú buscas.

A mí me ha costado muchos batacazos aprender esta lección de vida, pero ahora lo tengo más claro que nunca: te mereces a alguien que te quiera de verdad y te haga feliz, no alguien que te utilice y te haga sentirte como un trapo viejo, y ante todo tienes que quererte y respetarte a tí misma si quieres te los demás te quieran y te respeten.

Recuerda que has venido a este mundo a ser feliz, no a ser humillada, mantente firme, busca tu felicidad y apara de tu vida todo aquello que pueda hacerte daño, porque no estamos para aguantar gilipolleces de nadie.

domingo, 24 de junio de 2012

Monsieur Francesito is back

El otro día, reflexionando en mi cama antes de irme a dormir, tuve una revelación. Estaba haciendo un repaso de todas aquellas cosas en la vida que me hacían feliz y de repente caí en la cuenta (una vez más) de que en esa lista no entraba la pareja, que podía ser perfectamente feliz sin estar con alguien y que en el caso de que volviera a conocer a algún chico, tendría que hacerme valer y respetar, ya que es mejor estar sola que mal acompañada.

Como por broma del destino, el día siguiente cargué unas fotos mías en Facebook y me quedé con la boca abierta cuando en las notificaciones vi un "Me gusta" y un comentario del Francesito. Aquello me pareció muy extraño, teniendo en cuenta que hará como 3 o 4 años que no sé nada de él, y que me sorprende incluso que aún me tenga en su Facebook. Su comentario venía básicamente a decir lo guapa que estaba, así que, halagada, le di a  "Me gusta" y no hice nada más. Al cabo de un rato recibo un mensaje privado suyo preguntándome por mi vida, lo cual me dejó más boquiabierta aún.

Le conté más o menos lo que había sido de mi vida, mi mudanza a la City, mi nuevo empleo, etc. Él me contó que estuvo dos años trabajando en el extranjero, uno en China y otro en México, y que ahora estaba de vuelta en Francia, y que se sentía un poco desubicado, pero que ya tenía ganas de volver y "sentar cabeza". Le pregunté qué era para él exactamente la idea de "sentar cabeza" y me respondió: "Ya sabes, encontrar un empleo estable, buscarme novia, comprarme una casa, tener hijos, etc., esas cosas que hacen "los mayores". Ya tengo 28 años, creo que ya va siendo hora" No pude sino discrepar en lo que a la edad respectaba pero le dije que le deseaba suerte en su empeño. Él me preguntó si estaba con alguien y yo le dije que hacía ya varios meses que lo había dejado con uno, pero que en este momento estaba soltera y feliz de la vida. Fue entonces como, sin verlo venir, me soltó una bomba que me dejó sin palabras:

-A veces me acuerdo mucho de ti cuando veo las cosas que subes en Facebook y pienso que es una lástima  cómo acabamos..


Ah, qué bien. Resulta increíble la cantidad de veces que deseé que hubiera pronunciado estas palabras en el año siguiente a mi partida de Paris...Pero ahora que soy 4 años mayor me producen ganar de reír. ¿Por qué me salió con esto después de tanto?

-¿Ah sí?- le pregunté.
-Sí, ¿tú no?
-Bueno, alguna vez, pero lo cierto es que no suelo pensar mucho en París, si te soy sincera
-¿Y eso?
-Digamos que no guardo demasiados buenos recuerdos
-¿Por mi culpa?
-Oye, no te creas el centro del universo ¿eh?-bromeé, porque no quise reconocer que tenía bastante razón- Pero bueno, digamos que tú fuiste uno de los factores que intervinieron.
-¿En serio? Vaya, lo siento...
-No lo sientas, hace mil años de eso y lo tengo más que olvidado 
-Vaya. Reconozco que no estaba pasando por una buena época, fui bastante gilipollas. Y luego tú que ibas a volver a España...No supe qué responder y puse una carita sonriente.

-¿Entonces no tienes intención de volver a París?- me preguntó
-Oh claro que sí, algún día, pero ahora mismo no entra en mis planes
-Bueno, pues cuando decidas volver estaré encantado de ir a tomar un café juntos y volver a verte.
-¡Claro!- no supe qué más contestar y ahí se quedó la conversación.

Reconozco que me quedé bastante confusa. Yo ya había dado por hecho que nunca volvería a oír hablar del Francesito y de repente vuelve a aparecer con unas palabras que hace unos años me habrían dado la vida, pero que ahora me son inocuas.

Me gustaría saber el por qué, qué le ha dado de repente por volver  a ponerse en contacto conmigo, pero no se lo he preguntado ni lo pienso hacer. Ya no tiene sentido, él está en París, yo estoy aquí en la City, y le tengo más que superado. A veces pienso en lo nuestro con un poquito de nostalgia sólo, la rabia y la humillación que sentí la última vez que nos vimos, cuando me rechazó de aquella manera, se han ido apagando con el tiempo, y ya no me molesta.

Tengo mucha vida por delante y él forma parte del pasado, no le necesito.

P.D.: ¿Y sabéis quién más ha vuelto a hacer aparición en mi vida? Mr Gracioso, pero eso queda para la próxima entrega...