Aún no sé qué pensar del 2013..No voy a calificarlo como un año triste, pero me ha dado muchos sinsabores. He tenido buenos momentos, pero también me he sentido sola, me he sentido rechazada y sobre todo abandonada. Llega un punto en que las bofetadas ya ni te duelen de tantas que has recibido, o al menos eso crees, hasta que un día te levantas sintiendo que no puedes respirar, que te ahogas, te vas al médico asustada creyendo que se trata de un ataque de asma o un principio de infarto (te sientes tan mal que se te pasan todas las posibilidades por la cabeza) y entonces tras varios exámenes resulta que lo que tienes es ansiedad, a pesar de que tú te sientes más o menos bien (o eso crees) pero tu cuerpo lleva tanto tiempo guardando malestar, enfado y tristeza que por algun lado te tiene que salir, aunque sea en forma de síntomas físicos.
Y aquí estoy yo, de vuelta en la City tras las vacaciones, tratando de esquivar el fantasma de la depresión postvacacional (cada año lo llevo peor), esforzándome por pensar en positivo y encarar el año con positividad, y haciendo balance del año que acabamos de dejar.
Un año en el que me he llevado tantos palos de gente de la que no me lo esperaba que comparo mi situación con la de 12 meses atrás y me parece increíble.
Las primeras personas en darme la espalda fueron mis compañeras de trabajo, unas personas a las que en su tiempo llegué a considerar mis amigas de lo unidas que estábamos. Trabajábamos en departamentos diferentes pero compartiendo el mismo espacio de trabajo, y después de tantas horas juntas compartiendo confidencias llegamos a estar muy unidas. Hasta que a una de ellas (chica A) la cambiaron de departamento y de planta y se le subió el nuevo puesto a la cabeza. Una vez en su nuevo puesto, cambió de actitud conmigo, Primero comenzó a mostrarse más fría conmigo y de repente de la noche a la mañana dejó de hablarme. Le escribí al correo de la empresa preguntándole si le pasaba algo conmigo, me respondió que no, pero que yo a veces decía cosas que a ella no le gustaban. Le pregunté qué clase de cosas, que si alguna vez había dicho algo que le hubiera sentado mal no había sido mi intención. No me volvió a responder y tampoco me molesté más en volver a preguntarle, yo no había hecho nada y por lo tanto no iba a arrastrarme detrás de ella. Las otras dos chicas de nuestro ya disuelto grupillo se pusieron de su lado sin preguntar nada a nadie y me dieron de lado. Ya nunca más volvieron a llamarme para ir a tomar el café en la pausa, ya nunca más me volvieron a invitar a comer fuera los viernes...
Una de ellas (chica B) me da más pena que otra cosa, porque es buena chica pero tonta de remate (de hecho mucha gente en la empresa no le echa más de 23 años a pesar de que tiene casi 32, de lo ingenua e pánfila que puede llegar a ser). No tiene carácter ni personalidad propios y necesita estar siempre con alguien que lleve la batuta y le marque el ritmo de lo que tiene que hacer, por eso anda siempre tan arrimada a chica A, que está más que encantada de tener a alguien a quien dominar y mandonear. Si chica A dice que el viernes se sale a comer fuera, chica B va aunque no tenga dinero y tenga que pedirle prestado a sus padres, porque no tiene los bemoles suficientes para decirle a chica A que el viernes le viene mal porque está a final de mes y no le queda un duro.
En cuanto a chica C, era con la que mejor me llevaba al principio, pero después de esto y de más detalles que he descubierto me he dado cuenta de que es una criatura falsa, egoísta, consentida y que sólo se mueve por el interés. Por eso ahora se la suda dejarme de lado o no, sabe que con el nuevo puesto de chica A le sale más a cuenta laboralmente ser amiga suya que no mía. Lo que chica C no sabe es que chica A aún es amiga suya porque le viene muy bien que la lleve y la traiga en coche todos los días, y que el día que por circunstancias de horarios o de lo que sea ya no pueda llevarla más le dará la misma patada que me ha dado a mí.
Sigo dolida por la parte que me toca, por lo mal que se han portado conmigo, y porque me he quedado bastante sola en la empresa, ya que todo el mundo ya tiene sus "pandillas" hechas y yo me he quedado descolgada, pero al mismo tiempo me alegro de haberme librado de semejantes individuas. Una, una víbora manipuladora con desequilibrios emocionales; otra, una cría de 15 años encerrada en el cuerpo de una de 30, y la otra una tía falsa, mimada y egocéntrica. Ya no echo de menos la"amistad" que llegué a tener con ellas y lo único que me consuela es que algún día se les caerán las caretas a las tres, puesto que ahora son muy amiguitas, pero yo sé de buena tinta lo que se han puesto a parir las unas a las otras en cuanto alguna se daba la espalda. Y la que más tiene que temer es chica A, que es la que más ha criticado y rajado de todas.
Lo único que me fastidia de esta situación es que chica A y chica C son dos animales sociales (casi toda la gente falsa suele serlo, necesitan caer bien a todo el mundo) y han logrado camelarse a casi todo el personal de la planta, lo que significa que muchas veces organizan comidas, actividades, salidas, amigos invisibles, etc., de los que soy automáticamente excluida, sin que nadie tenga los ovarios de invitarme o preguntar por qué no estoy invitada. Bueno, yo y otras dos chicas a las que también han marginado por razones que desconozco. Nos hemos unido en la soledad y nos hemos autodenominado "El club de las marginadas", así que por ahora sólo nos tenemos las unas a las otras para apoyarnos mientras somos testigos de cómo se gesta la tragedia griega que se desencadenará el dia que en el grupito de las víboras alguien tire de un hilo y se descubran las verdades. Mientras son todas súper amiguísimas y se quieren un montón las unas a las otras...
Tiempo al tiempo, el karma terminará haciendo su trabajo y no me iré de esta empresa sin ser antes testigo de cómo chica A y chica C terminan tragando de su propia medicina. Ojalá pasen aunque sea por una tercera parte de lo que he pasado yo en estos meses de aislamiento, marginación y soledad. Porque yo soy fuerte, pero ellas no (especialmente chica A, con sus altibajos emocionales), y mientras yo he logrado salir medianamente airosa, ellas se acabaran hundiendo en el barro y tragándoselo a cucharadas.
A cada cerdo le llega su Martín.
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jueves, 2 de enero de 2014
domingo, 27 de enero de 2013
25 signos de que no le gustas a alguien y además le importas una mierda
Después de todo este tiempo me he tomado la libertad de volver con esta especie de manual para evitar caer en las trampas de las relaciones unidireccionales, es decir, sólo una de las dos personas siente algo, mientras que la otra se aprovecha. He escrito estas pautas desde un punto de vista femenino porque es lo que me atañe, pero creo que muchos hombres también podrán sentirse identificados con algunos puntos, al fin y al cabo mentirosos y aprovechados los hay de todos los géneros, orientaciones sexuales, razas, colores y formatos.
¿En qué me he basado para escribir esto? En dos fuentes principales: primero, mi propia experiencia personal, que como muchos ya sabéis es poco más que desastrosa; y la segunda, en sabios consejos que he ido recibiendo de otras personas, o que he leído por Interney o en revistas y me han sido de mucha ayuda. Espero que también sea de ayuda para más personas.
Es difícil aceptar que no le gustas a alguien, pero es preferible asumirlo cuanto antes y cortar el círculo vicioso de tratar de gustarle a alguien a quien no le gustas. Porque mientras pierdes tu tiempo con una persona que no te aprecia estás perdiendo la oportunidad de conocer a alguien que sí sepa apreciar tus cualidades y sea capaz de darte lo que tú buscas.
A mí me ha costado muchos batacazos aprender esta lección de vida, pero ahora lo tengo más claro que nunca: te mereces a alguien que te quiera de verdad y te haga feliz, no alguien que te utilice y te haga sentirte como un trapo viejo, y ante todo tienes que quererte y respetarte a tí misma si quieres te los demás te quieran y te respeten.
Recuerda que has venido a este mundo a ser feliz, no a ser humillada, mantente firme, busca tu felicidad y apara de tu vida todo aquello que pueda hacerte daño, porque no estamos para aguantar gilipolleces de nadie.
¿En qué me he basado para escribir esto? En dos fuentes principales: primero, mi propia experiencia personal, que como muchos ya sabéis es poco más que desastrosa; y la segunda, en sabios consejos que he ido recibiendo de otras personas, o que he leído por Interney o en revistas y me han sido de mucha ayuda. Espero que también sea de ayuda para más personas.
- Nunca llama.
Cuando una persona te interesa de verdad, te preocupas en llamarla o enviarle mensajes. Si siempre eres tú la que se tiene que poner en contacto es evidente que pasa de tí. - Se pasa varios días sin dar señales de vida.
Y luego alega que "ha estado muy ocupado". Lo mismo que en el punto anterior, cuando alguien te gusta de verdad, siempre hay tiempo para decirle aunque sea hola. - Jamás te pregunta por tí o tu vida Porque no le interesa un pepino. Cuando alguien te gusta de verdad o te interesa conocerle, lo quieres saber todo sobre él/ella: sus gustos, si tiene hermanos, su trabajo, etc. No se quiere involucrar emocionalmente contigo, por lo tanto cuanto menos sepa de tí mejor.
- No cuenta nada sobre sí mismo/a .
Le conviene que sepas de él/ella lo mínimo posible para llevar el control de la situación. Si tiene algo que ocultar, por algo será, aunque sean sus intenciones de aprovecharse de ti, o que en realidad tiene novia. - Oculta cosas
Lo mismo que el punto anterior. Rechaza llamadas al móvil cuando está contigo, le suena el teléfono y se encierra en el baño o se va lejos de tí a hablar, tiene su Facebook restringido de manera que sólo puedes ver s foto de perfil, etc. Una persona con buenas intenciones se muestra tal y como es, sin ocultarte nada. - Tu intuición te dice que pasa algo raro.
Desde la primera cita tienes la impresión de que algo no va bien, no sabes el qué, pero algo te tiene inquieta a pesar de que todo va aparentemente bien. Haz caso a tu intuición, si te dice que algo mal es que es así. Cuando conoces alguien es normal que haya cierto miedo al principio, pero ese miedo no debe convertirse en inquietud o esa sensación extraña a la que no logramos encontrar explicación. No digo que dejes a un chico porque te da mala espina, pero sí que extremes tu cuidado y no pierdas un solo detalle por lo que pueda pasar. Cuántas veces no habré metido la gamba por ignorar lo que mi sexto sentido me decía... - No te presta atención cuando hablas.
Te da la impresión de estar hablando sola, apenas responde, sólo murmura un "ajá" distraído para que pienses que te está prestando atención, pero te das cuenta de que no te escucha, se pone a mirar el móvil, o a veces incluso te interrumpe bruscamente cambiando de tema. Que te quede claro: le importa una mierda lo que le cuentes. - Te llama para quedar siempre en el último momento.Te llama un sábado a las 9 de la noche para salir por ahí, ir de fiesta, o te habla un domingo a las 5 de la tarde para que te acerques a su casa a ver unas pelis. La mayoría de las personas solemos programar nuestras actividades de fin de semana con antelación, una persona que te sugiere quedar con menos de tres horas de antelación lo más probable es que se haya quedado sin plan (porque le han dejado colgado/a o lo que sea) y haya recurrido a ti como plan de emergencia.
- Te da plantón.Te dice que no puede quedar dos horas antes de vuestro encuentro, o desqueda contigo para hacer otras cosas (como por ejemplo salir con sus amigos). Métetelo en la cabeza: eres su plan B y sólo recurrirá a tí cuando no tenga otra cosa mejor que hacer. Es evidente que tiene otras prioridades.
- Es impuntual. Mucho.Se puede ser impuntual una vez, dos a lo sumo, pero cuando una persona a la que estás conociendo llega repetidamente tarde es que se la suda tenerte esperando, lo cual es, en mi opinión, una gran falta de respeto. Y cuando alguien no te respeta es porque no le gustas.
- Se pone en contacto contigo a horas intempestivas.
Véase las once de la noche en un día laboral, un sábado a las cinco de la mañana porque te ha visto conectada en el Whatsapp, etc. A esas horas es evidente que no vais a ir a tomar un café a un bar, precisamente... - No hay comunicación verbal entre vosotros.
Cuando estáis juntos pasan dos cosas: o eres tú la que habla como una cotorra mientras él te ignora o finge escucharte, o permanecéis los dos en silencio porque no surge tema de conversación.Superada la timidez del principio, este es un síntoma de que aquello que podría parecer el principio de una relación está ya tocado de muerte. Si ya no tenéis nada de qué hablar no vale la pena seguir. - Vuestras citas siempre son el cine, la disco, tu casa o la suya.
Con la de cosas que se pueden hacer con otra persona: tomar un café en un bar, ir a dar un paseo, hacer un picnic, ir de compras, ver museos, etc. Pero a él sólo le interesa hacer cosas que no exijan una comunicación verbal como ir a bailar, al cine o acabar en tu casa o en la suya teniendo sexo. Que te quede claro: no quiere situaciones que le obliguen a mantener una conversación contigo. - Sale siempre por su cuenta y jamás te invita.
No te necesita a su lado, ni los sábados cuando sale de fiesta (seguramente porque se entretendrá ligando con tras chicas), ni en las barbacoas de los domingos con sus amigos, ni cuando se va de compras o a hacer footing. - En público jamás te besa o te da la mano.
Probablemente porque no quiere que os vean juntos, o que la gente (o tú misma) asuma que sois pareja. Si le gustaras de verdad te exhibiría orgulloso al resto del mundo, pero en realidad es casi como si no quisiera que os vieran juntos.
- No te presenta a sus amigos.
Se cruza con un colega suyo cuando vais por la calle y se para a hablar con él, pero no os presenta, dejando claro que no eres alguien importante para él. Cuando alguien te gusta de verdad te mueres de ganas de presentárselo a tus amigos, por lo menos para que te dén su opinión, este sin embargo parece hasta que te quiera ocultar. Si no permite que las personas más importantes de su vida te conozcan es porque no cuenta contigo en ella. - No tiene gestos cariñosos contigo, o te rehúye cuando tú los tienes con él.
Le intentas coger la mano y se escabulle, o te apoyas en su hombro pero él permanece rígido y no te rodea con el brazo o inclina su cabeza hacia ti. Su lenguaje corporal es claro: no quiere gestos íntimos contigo. - Sólo es cariñoso contigo cuando hay sexo de por medio.Ver punto 17.
- Vuestras citas siempre tienen que acabar en sexo.Cuando hay una atracción física es inevitable terminar siempre en la cama, pero hay tantísimas otras cosas que hacer con una persona que te gusta...aunque sea sólo ver una peli tapaditos con una manta.Y si le dices que no te sientes bien o que te duele la cabeza/barriga y aún así insiste en tener sexo, te está demostrando que sólo eres un objeto sexual para él y que tu malestar físico le importa un comino.
- Queda contigo en sitios que queden lejos de su ambiente habitual.
Ver puntos 14, 15 y 16. No quiere que os vean juntos, o le da vergüenza o no quiere que la gente piense que eres su novia, o sencillamente le conviene que no se entere nadie porque tiene novia y se la está pegando contigo...Repito: una persona a la que le gustes de verdad no te esconde, sino todo lo contrario. - No te dice que eres guapa sino que "estás guapa"
No le interesa lo profunda que sea tu mirada, o que tengas un pelo bonito, él sólo ve el escote, tu maquillaje y lo buena que estás en este momento. No ve más allá porque tu verdadero tú, el que está libre de maquillajes y adornos, no le interesa. - Coquetea con otras chicas.Se gira cuando pasa una chica con un buen cuerpo, mira a otras tías descaradamente, y todos los fines de semana le etiquetan en fotos donde sale siempre rodeado de compañía femenina. Es un mujeriego, olvídalo, con este tipo de hombres NO se puede ser feliz, por no mencionar que incluso puedes jugarte tu salud por acostarte con alguien que mantiene relaciones con otras personas y te lo oculta. Y no caigas en la trampa de pensar que puedes ser la persona que le haga cambiar, no sólo no lo eres (porque no le importas un comino) sino que por culpa de esta fantasía ridícula muchas chicas hemos acabado llevándonos serios batacazos emocionales. No vale la pena, en serio.
- Miente descaradamente.Te han contado que tiene novia, incluso has visto fotos, o les has visto juntos, y aún así tiene la cara de negártelo. O te niega haber estado en tal sitio el sábado por la noche cuando le has visto tú con us propios ojos. O que estuviera coqueteando con esa chica del vestido beige cuando regresaste del baño. No sólo te miente sino que encima te toma por gilipollas.
- Te dice que en este momento no está preparado para una relación.Cuando en realidad lo que trata de decir es que no está preparado para una relación CONTIGO. No te creas la cantinela de que con el tiempo talvez cambie la cosa, si se siente a gusto con esta situación, en la que puede acostarse contigo cuando quiera pero sigue teniendo la libertad de estar con otras personas, créeme que no le interesará cambiarla. No sean tan tonta de perder tu tiempo con alguien que te tiene para pasar el rato.
- Y por último: nunca te ha dicho que le gustes o que quiera tener algo serio contigo.
Más claro agua, no le gustas y punto. Si después de un mes de estar viéndoos no te ha dicho nada sobre lo que siente por ti (incluso aunque se lo preguntes) es que sencillamente no sienta nada, y sólo está pasando el rato contigo.
Es difícil aceptar que no le gustas a alguien, pero es preferible asumirlo cuanto antes y cortar el círculo vicioso de tratar de gustarle a alguien a quien no le gustas. Porque mientras pierdes tu tiempo con una persona que no te aprecia estás perdiendo la oportunidad de conocer a alguien que sí sepa apreciar tus cualidades y sea capaz de darte lo que tú buscas.
A mí me ha costado muchos batacazos aprender esta lección de vida, pero ahora lo tengo más claro que nunca: te mereces a alguien que te quiera de verdad y te haga feliz, no alguien que te utilice y te haga sentirte como un trapo viejo, y ante todo tienes que quererte y respetarte a tí misma si quieres te los demás te quieran y te respeten.
Recuerda que has venido a este mundo a ser feliz, no a ser humillada, mantente firme, busca tu felicidad y apara de tu vida todo aquello que pueda hacerte daño, porque no estamos para aguantar gilipolleces de nadie.
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